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HISTORIA CON ALMA: FRANCISCO MONTES ESPINOSA, Usuario de la Residencia de apoyos extensos y/o generalizados Infanta Leonor El Viso

Me llamo Francisco Montes Espinosa, nací en Montejaque un pueblecito de Málaga que está en la serranía de Ronda. He vivido la mayor parte de mi vida en mi pueblo con mis padres y mis dos hermanos, pero también viví en Alemania con mi familia cuando era pequeño.

Aún recuerdo cómo saludar, cómo despedirme, los números y algunas cosillas más con las que sorprendo a l@s profesionales del centro de vez en cuando. En mi pueblo mis padres tenían un quiosco en el que yo les ayudaba, porque siempre se me han dado bien las matemáticas y la caja nunca me descuadraba. Todo el mundo del pueblo me conocía. La anécdota que más me gusta contar y que mejor recuerdo es que vendía a escondidas “tabaco de contrabando”.

Soy una persona cariñosa, simpática, me gusta participar en las conversaciones, caminar, jugar al dominó, leer y estar activo. Mi mayor afición es el fútbol, soy del Real Madrid y tengo mi habitación decorada con mi equipo. Mi sueño es ver un partido en vivo en el Santiago Bernabéu. He de decir que soy diabético y me cuido mucho, pero a pesar de eso, mis niveles de glucosa se descontrolan con facilidad, por ello cuando pasé de los 50 mis padres ya no podían atender todas mis necesidades y con la ayuda de mis hermanos José María y Antonio, buscaron un centro donde pudieran prestarme los apoyos necesarios.

Desde octubre de 2015 vivo en la Residencia Infanta Leonor de El Viso de Fundación PRODE. Aquí hago muchas de las cosas que me gustan: juego al dominó, al bingo, veo partidos de fútbol, hago gimnasia, me compro ropa y artículos del Real Madrid, leo, hago cuentas, jabones, charlo con compañer@s y trabajadores/as, hago tareas en el centro, voy a la piscina, a multideporte o la biblioteca para leer tranquilamente. He tenido incluso la oportunidad de conocer a Alfonso, el bibliotecario de El Viso con el que tengo una bonita amistad, juntos disfrutamos de algún que otro rato charlando y paseando. Tengo también una relación especial con mi compañero José Antonio, que necesita apoyos para caminar, cuando le doy la mano confía en mí, se siente seguro, y a mí me reconforta poderle ayudar y ser su “tito Paco”.

En este centro de PRODE, a través de la metodología de Apoyo Activo, hago actividades que son muy importantes y que me hacen sentir útil. Soy el encargado de preparar los carros en los que se lleva la comida y la cena de tod@s mis compañer@s, también me encargo de llevarlos al comedor y a la cocina una vez que terminamos de comer y cenar. Me siento muy feliz cuando me recuerdan lo importante que es esta tarea y lo bien que la hago. Me encanta participar y gracias al Apoyo Activo el personal me acompaña en mi tarea, pero yo soy el protagonista. PRODE me da la oportunidad de sentirme útil, y eso me hace feliz.

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