generalInfo May-2020

HISTORIA CON ALMA – Antonio Díaz Fernández

Me llamo Antonio y soy natural de Pedroche, nací el 12 de febrero de 1996 y soy el mayor de dos hermanos.

Desde que entré con tres años en Atención temprana he crecido con y en Fundación PRODE. Cuando me hice más mayor recibí apoyo en la Etapa educativa, también estuve en Residencia de adultos y centro ocupacional y  ahora mismo vivo en la Residencia de apoyos extensos y/o generalizados de Pozoblanco.

Me encantan las actividades deportivas, especialmente el fútbol y nadar; también soy un apasionado de las nuevas tecnologías y me encanta disfrutar de esos ratitos de cine y tele.

Soy una persona muy risueña, me gusta compartir mi sonrisa allá por donde voy, soy divertido y, en algunas ocasiones (no demasiadas) algo cabezota. Todo el mundo coincide en que soy muy “guapete” (no lo digo yo, ¿eh? Es lo que dicen los demás).

A mis padres, Isabel y Francisco, conocer mi disCAPACIDAD les generó mucha incertidumbre por lo desconocido que era para ellos. Pero a medida que fue transcurriendo el tiempo, transformaron esa inseguridad en un trabajo incansable por resolver todas las dificultades que se nos iban planteando en este camino y junto con Fundación PRODE conseguimos todos los apoyos necesarios para que tuviera una vida más fácil y ser todo lo feliz que soy ahora. Sé que para mis padres verme tan contento es, sin lugar a dudas, la mayor de las satisfacciones.

 

Mi período escolar lo recordamos con especial cariño. Durante esta época, hice muchísimos y buenos amigos, a los que sigo viendo en mis frecuentes visitas al pueblo.

A lo largo de mi vida, mis padres han tenido que tomar decisiones muy importantes y difíciles, siempre para conseguir lo mejor para mí pero gracias a los familiares, amigos y la Fundación, que hoy es mi casa, nos hemos sentido muy arropados y acompañados en este camino que hemos compartido.

Mis padres diariamente acuden al centro a verme y aprovechamos ese rato al máximo para hacer salidas. Durante las semanas de estado de alarma en las que no era posible ver a mi familia vivimos momentos muy difíciles, estábamos deseando poder abrazarnos y disfrutar de esos ratitos juntos. A pesar de esta situación, hemos podido realizar videollamadas y hemos conseguido que todo haya sido mucho más llevadero.

En Fundación PRODE he encontrado una segunda casa y tanto yo como mi familia estamos inmensamente agradecidos a todos los profesionales de la entidad.

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