Info21 - Marzo y Abril 2020

Editorial Info XXI marzo y abril 2020

El coronavirus en las organizaciones de atención a personas con discapacidad intelectual y mayores

La enfermedad infecciosa COVID-19, causada por el coronavirus, ha tenido un gran impacto en los centros de atención a personas con discapacidad intelectual y personas mayores. Este impacto se ha producido fundamentalmente en los ámbitos de la salud, económico y de la gestión, obligando a las organizaciones a hacer un diagnóstico rápido en base a la información disponible, para actuar a toda velocidad, de manera eficaz y siguiendo los principios de máxima eficacia, flexibilidad y transparencia.

La facilidad y rapidez con la que se expande la pandemia y el peligro que ello entraña para la salud de cada persona con discapacidad intelectual y/o en situación de dependencia, siendo colectivos especialmente vulnerables, son factores que atacan a la razón de ser de las organizaciones sin ánimo de lucro, como Fundación PRODE, cuya misión reside en mejorar la calidad de vida de estas personas. Por eso, se puede extraer como primera conclusión, que la crisis del coronavirus, a nivel organizativo y humano, ha supuesto la obligación inapelable de reaccionar de manera resuelta y con agilidad. En el plano económico, las consecuencias de la crisis han sido la caída de los ingresos en las entidades y centros especiales de empleo de iniciativa social comprometidos con la generación de empleo, así como la generación de tensiones de tesorería que obligan a reaccionar con determinación tomando las medidas necesarias, tales como la suspensión temporal de contratos de trabajo y la búsqueda de financiación.

A partir de este diagnóstico inicial, el objetivo prioritario en Fundación PRODE ha sido, y es, trabajar con absoluto compromiso, transparencia, profesionalidad y máximo rigor en la protección de la salud de todas las personas con discapacidad intelectual y mayores, profesionales, familias, clientes, proveedores y el resto de grupos de interés de la Organización.

Con este firme objetivo se planificaron y ejecutaron una serie de paquetes de acciones. Se constituyó el Comité de Prevención y Seguimiento (CPS) del coronavirus, el día 10 de marzo. Este Comité se ha encargado desde el primer momento de crear y actualizar los protocolos de actuación, así como de controlar y hacer el seguimiento de todas las medidas planificadas en Fundación PRODE para prevenir el contagio y para actuar de manera inmediata en caso de que llegara a producirse. A tal efecto, los responsables y profesionales de Fundación PRODE están siguiendo todas las indicaciones de las autoridades sanitarias y los gobiernos nacional y autonómico, estando en contacto permanente con ellos así como con todos los gobiernos locales, sin excepción, a los que se les da información permanente y detallada de la situación ocasionada por el coronavirus en cada servicio de la Organización en sus respectivos municipios.

Igualmente, el Departamento de compras de la Entidad ha trabajado desde el comienzo de la crisis para aprovisionarse de los equipos de protección individuales (EPI`s) y productos desinfectantes, de higiene y de limpieza necesarios para cumplir con los protocolos establecidos, a pesar de la escasez de estos equipos y productos en el mercado. Asimismo, el Servicio de lavandería y numerosas personas voluntarias comenzaron a fabricar mascarillas y batas para garantizar que no hubiera desabastecimiento de estos productos indispensables en ningún momento.

Cumpliendo con la visión estratégica de la Organización, desde el comienzo de la crisis se ha tratado de generar confianza en todos los grupos de interés a través de una comunicación individualizada y transparente en función de las necesidades de cada uno de ellos. Así, se les ha explicado la situación, tanto a los residentes con discapacidad intelectual y personas mayores, como a sus familiares; con especial cariño, atención y desvelo porque estos últimos pudieran mantener la tranquilidad de que Fundación PRODE existe por y para que sus usuarios y residentes tengan las mejores condiciones de vida posibles, poniendo para ello el sacrificio, recursos y esfuerzo necesarios. De igual modo, la comunicación eficaz de los protocolos a todos los profesionales, la formación sobre el uso de los equipos de protección individual y el rápido aprovisionamiento y suministro de estos bienes, supuso la transmisión de la confianza necesaria al personal de atención directa para que desempeñaran su trabajo bajo la premisa de que tanto ellos como los residentes iban a estar protegidos en todo momento.

Y por último, para Fundación PRODE ha sido determinante la realización de las correspondientes pruebas diagnósticas de la COVID-19 tanto a usuarios y residentes como a profesionales, para poder ejecutar las medidas de sectorización y aislamiento.

Como conclusión, se puede decir que para afrontar una pandemia como esta en una organización compleja y de gran tamaño que trabaja con personas vulnerables, es fundamental tener capacidad de respuesta inmediata en la planificación y coordinación de las medidas a ejecutar, contar con recursos y plantillas de personal flexibles que permitan adaptarse a cualquier circunstancia que pueda presentarse, disponer de los medios de protección y diagnóstico necesarios, y contar con un equipo de profesionales comprometidos con los valores de la organización.

One Comment

  • Marta Galvao Nogalesm dice:

    Creo en la calidad humana de prode y no tengo dudas de su compromiso y respeto por sus residentes,usuarios ,trabajadores,clientes y demás.Orgullosa de pertenecer a esta familia,os mando un abrazo.

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